Ambas complementan a la EPS y ambas se pagan aparte. Ahí terminan los parecidos.
Medicina prepagada
Funciona con una red propia de médicos y clínicas. Pides la cita dentro de esa red y no adelantas dinero. La comodidad es alta mientras te quedes dentro de la red; fuera de ella, la cobertura se reduce o desaparece.
Póliza de salud
Funciona por reembolso o por pago directo con un abanico más amplio de prestadores. Sueles tener más libertad para elegir médico, a cambio de gestionar tú la reclamación.
Lo que comparten y suele sorprender
- Preexistencias. Las dos revisan tu estado de salud al ingresar. Declararlo todo desde el principio es lo que evita una negativa después.
- Periodos de carencia. Hay coberturas que no operan durante los primeros meses.
- Ninguna reemplaza a la EPS. Son complementos; la afiliación al sistema sigue siendo obligatoria.
Cuál conviene depende de con qué médicos quieres atenderte y de cuánta gestión estás dispuesto a hacer. Es exactamente el tipo de decisión que conviene tomar acompañado.