Después de un robo o un incendio nadie recuerda con exactitud qué había. La aseguradora paga lo que puedas demostrar.
Se hace en una tarde
Recorre la casa habitación por habitación grabando un vídeo con el móvil, narrando en voz alta lo que ves. Abre armarios y cajones. No hace falta que sea bonito, hace falta que sea completo.
Guarda las facturas de lo caro
Electrodomésticos, computadores, televisores, bicicletas, instrumentos, herramientas de trabajo. Una foto de la factura sirve. También la del número de serie.
Dónde guardarlo
En la nube, no en el computador de la casa. Si el computador se quema o lo roban, se va con él la prueba de todo lo demás.
Actualízalo una vez al año
Un buen momento es al renovar la póliza: aprovechas para comprobar si la suma asegurada sigue teniendo sentido con lo que realmente tienes hoy.
Este inventario también sirve para decidir la suma asegurada. Sin él, la cifra se elige a ojo, y casi siempre por debajo.